El tratamiento distribuye la energía en una matriz de pequeños puntos o «píxeles». De este modo se crean microzonas de renovación rodeadas de piel no tratada, que participa activamente en el proceso natural de reparación.
Según la plataforma y el protocolo utilizado, Pixel puede emplearse para mejorar líneas finas, pequeñas arrugas, textura irregular, poros visibles, fotoenvejecimiento y determinadas cicatrices.
La intensidad y la profundidad se adaptan a cada paciente para equilibrar el grado de renovación buscado con el tiempo de recuperación.
- Suaviza líneas finas y pequeñas irregularidades.
- Mejora textura y aspecto de los poros.
- Favorece la renovación cutánea y la remodelación de colágeno.
- Permite ajustar la intensidad a las necesidades de cada piel.
Datos orientativos. El número de sesiones, la duración, la intensidad del tratamiento y la necesidad de anestesia deben individualizarse tras valoración médica.

















