La técnica emplea una fibra óptica de pequeño calibre que transmite energía láser en el plano subdérmico. La interacción térmica controlada con el agua y el tejido adiposo favorece procesos de retracción tisular y remodelación de colágeno.
Puede utilizarse en zonas faciales como línea mandibular, región submentoniana y cuello, así como en determinadas áreas corporales con laxitud o pequeños acúmulos adiposos.
La profundidad, la energía y el recorrido de la fibra se personalizan en función de la anatomía, la calidad de la piel y el objetivo de tratamiento de cada paciente.
- Ayuda a mejorar la flacidez y la definición del contorno.
- Favorece la remodelación y producción de colágeno.
- Puede actuar sobre pequeños depósitos de grasa localizada cuando existe indicación.
- Permite tratar áreas faciales y corporales mediante un abordaje mínimamente invasivo.
Datos orientativos. La indicación, los parámetros, la necesidad de anestesia y el tiempo de recuperación deben individualizarse tras valoración médica.
















