En cicatrices atróficas, la infiltración controlada de CO₂ puede producir una acción mecánica sobre adherencias y una respuesta vascular local, por lo que se ha estudiado como tratamiento aislado y en combinación con otras técnicas.
El objetivo es mejorar gradualmente la textura y el relieve de determinadas cicatrices, especialmente cuando existe depresión o irregularidad de la superficie.
La indicación, profundidad y cantidad de gas deben ajustarse de forma médica a la anatomía de la zona y al tipo de cicatriz.
- Puede ayudar a mejorar cicatrices atróficas y deprimidas.
- Favorece una respuesta local de reparación tisular.
- Puede combinarse con láseres y otras técnicas médicas.
- Protocolo personalizado según tipo y profundidad de cicatriz.
Datos orientativos. El número de sesiones, la duración, la intensidad del tratamiento y la necesidad de anestesia deben individualizarse tras valoración médica.

















