La microespuma desplaza temporalmente la sangre del interior del vaso y permite un contacto controlado del esclerosante con la pared venosa. El objetivo es provocar su cierre progresivo y posterior reabsorción.
Puede utilizarse en diferentes tipos de venas según calibre, anatomía y diagnóstico. En determinadas situaciones se realiza con apoyo ecográfico para mejorar la precisión del procedimiento.
No todas las venas visibles son candidatas al mismo tratamiento, por lo que la exploración previa y la selección de la técnica son fundamentales.
- Tratamiento médico mínimamente invasivo.
- Permite abordar venas de diferentes características según indicación.
- Puede realizarse con apoyo ecográfico cuando sea necesario.
- Resultados progresivos tras el cierre y reabsorción del vaso.
Datos orientativos. El número de sesiones, la duración, la intensidad del tratamiento y la necesidad de anestesia deben individualizarse tras valoración médica.















