El sistema utiliza un aplicador específico que distribuye energía fraccionada de CO₂ sobre el tejido vaginal de manera controlada, generando microzonas de tratamiento y un efecto térmico destinado a favorecer la remodelación tisular.
Puede formar parte de protocolos médicos para síntomas relacionados con sequedad, atrofia, laxitud u otras alteraciones íntimas seleccionadas, siempre después de valoración ginecológica.
El procedimiento es ambulatorio y el número de sesiones depende del síntoma, su intensidad y la respuesta de la paciente.
- Tecnología CO₂ fraccionada con aplicadores específicos.
- Procedimiento ambulatorio y mínimamente invasivo.
- Protocolos individualizados según síntomas y valoración ginecológica.
- Recuperación generalmente rápida.
Datos orientativos. El número de sesiones, la duración, la intensidad del tratamiento y la necesidad de anestesia deben individualizarse tras valoración médica.
















